Archive for May, 2009

19
May

Cambia la forma de comer

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Como ya sabes, si no le das a tu cuerpo los nutrientes correctos, se verá afectado su rendimiento como también los beneficios generales de tener buena salud. Aunque comer sano y llevar una dieta equilibrada es importante hay algunos mitos que pueden impedir tu rendimiento si les haces caso.  Por ejemplo…

Trabajar con el estómago vacío.

Si escuchas el ruido que hace tu estómago es porque te está avisando algo. Si no escuchas el aviso, estás obligando a tu cuerpo funcionar sin combustible. Antes de hacer ejercicio o hacer cualquier actividad física, siempre come algo ligero, como una manzana por ejemplo.

Depender de cereales o bebidas energizantes.

Aunque éstos son buenos de vez en cuando, no contienen los antioxidantes que necesitas para prevenirle cáncer. Lo mejor para ti son las verduras y la fruta ya que están llenos de vitaminas, minerales y fibra.

No desayunar.

Eliminar el desayuno nunca es una buena idea ya que el desayuno debe empezar tu día. Tu cuerpo necesita combustible tan pronto sea posible, y sin él, tendrás hambre todo el día.

Dietas bajo en hidratos de carbono.

Estos pueden dar resultado pero no olvides que tu cuerpo necesita los hidratos de carbono para el buen funcionamiento de tus músculos y el almacenamiento de energía.

No te guies por estos malos habitos, cuida tu salud, teniendo una una dieta balanceada y equilibrada.

Fuente: NuevaDietaEquilibrada.com

11
May

Los minerales: nutrientes esenciales

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Los minerales son nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del organismo, es decir que no pueden ser sintetizados por éste.

Los minerales tienen como misión fundamental asegurar el crecimiento apropiado y a mantener alejadas las enfermedades. En su forma natural los minerales son inorgánicos, pero en las plantas, se combinan con moléculas orgánicas, facilitando así su absorción.

Existen más de veinte minerales necesarios al organismo, cada uno de ellos cumple con una función específica. Los minerales tienen que ver con la salud de los huesos, dientes, uñas y cabello. Son necesarios para la síntesis de hormonas, la elaboración de tejidos y actúan como reguladores de la actividad muscular, nerviosa y de los fluidos corporales.

Los minerales son también necesarios en la mayoría de las reacciones químicas en las que intervienen los enzimas.

Las principales fuentes de minerales son las plantas, ya que éstas los extraen de la tierra y los incorporan a sus tejidos. Es por eso que los vegetales, legumbres, frutas, semillas y nueces, son las principales fuentes de minerales.

De acuerdo a la necesidad que el organismo tiene de ellos, los minerales se clasifican en minerales mayores o macrominerales y menores o microminerales, los cuales se miden en miligramos (milésimas de gramo).

El primer grupo engloba aquellos cuyo requerimiento es mayor a los 100 mg. diarios, siendo los más importantes el Potasio, Calcio, Sodio, Fósforo, Magnesio y Azufre.

El segundo grupo son los que tienen un requerimiento menor a 100 mg diarios. Entre ellos los más importantes son: el Hierro, Yodo, Cobre, Zinc, Cromo, Manganeso, Cobalto y Selenio.

Hay quienes establecen un tercer grupo denominado oligoelementos
Los minerales: nutrientes esenciales
o elementos traza, los cuales se requieren en cantidades mínimas (microgramos o millonésimas de gramo).

Generalmente las cantidades de minerales requeridas por el organismo, se obtienen mediante una dieta equilibrada y variada. No obstante, la cantidad adecuada dependerá de la constitución y del estilo de vida de cada persona.

Los minerales también pueden ser añadidos a la dieta en forma de suplementos, pero estos deben ser prescritos por un médico, pues en dosis mayores, muchos de ellos pueden ser tóxicos.

Existe una terapia para el tratamiento de diferentes problemas de salud, la cual se conoce como oligoterapia, y cuyo objetivo es complementar la alimentación con los minerales adecuados que aseguren el buen funcionamiento del organismo.

Fuente:Dietas.com

04
May

Beneficios de Correr

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Nuestro organismo tiene la maravillosa cualidad de transformar energía química en “movimiento”, y lo hace, básicamente, de dos maneras: en forma AERÓBICA (en presencia de oxígeno) o ANAERÓBICA (sin oxígeno).

Para el primero de los casos obtiene el “combustible” de algunos de los alimentos con los que se nutre; carbohidratos (como la papa, el pan, las pastas, los postres, etcétera) o grasas (como los aceites, la manteca, y las carnes). Si realizamos actividad física suficiente, consumimos estos compuestos, pero si no la efectuamos y la ingesta es excesiva, se depositan bajo la piel como tejido adiposo y aumentamos de peso.

Una persona adulta activa necesita unas 2000 calorías para sus necesidades básicas, y unas 500 adicionales por cada “sesión” de actividad física. Si incorporamos mayor cantidad que la necesaria, nuestro peso se incrementará. Una buena forma de controlar esta situación es contando las calorías que ingerimos:

¿A qué velocidad y cuánto tiempo?

La forma en que se selecciona el mecanismo energético está determinada por la intensidad (velocidad de ejecución del movimiento) y el volumen (cantidad de trabajo). De tal manera que cuando la intensidad es baja y el volumen alto se recurre al metabolismo aeróbico.

Pero, ¿qué es baja intensidad? En los esfuerzos aeróbicos la intensidad se correlaciona con la frecuencia cardíaca (la cual es de unos 75 latidos por minuto en estado de reposo). Esto significa que a mayor velocidad de movimiento, mayor será la cantidad de latidos por minutos llegando hasta el límite (estimado en 220 menos la edad para los hombres y 200 menos la edad para las mujeres).

Respecto del tiempo de trabajo, se puede partir del concepto de que se requieren unas 70 calorías por kilómetro de carrera (siempre en dependencia de la intensidad), con lo que si efectúa su conteo de calorías, puede discernir cuánto correr para eliminar el exceso. Por ejemplo: si usted ha incorporado 2200 calorías y ha corrido 7 kilómetros, ha utilizado 300 calorías de sus reservas; ya que se requieren 2000 para el metabolismo basal y 500 para correr esa distancia.

¿Se debe comenzar corriendo o hay que hacer otra actividad?

La carrera, al tener una fase de vuelo, suele resultar traumática para el sistema ósteo-articular y muscular, apareciendo, luego de algunas prácticas, molestos dolores en la zona afectada. Asimismo, no siempre los presupuestos de fuerza son suficientes para la prestación requerida. Por lo expuesto es que el orden recomendado debería ser realizar:

1. Trabajos de acondicionamiento de resistencia de fuerza (carga baja – muchas repeticiones). Comenzar utilizando el propio peso corporal para continuar con sobrecarga en máquinas.

2. Actividades sin sobrecarga corporal (ciclismo – natación – remo – bicicleta fija) que permiten “acumular” para mejorar la capacidad aeróbica.

3. Cuando se tienen suficientes recursos en: resistencia de fuerza y capacidad aeróbica (que se miden con tests específicos), se puede comenzar a correr. Al principio unos pocos kilómetros y a baja intensidad, respetando tres principios básicos:

CARGA EFECTIVA: El volumen y la intensidad deben ser suficientes para que nuestro organismo reaccione con una respuesta adaptativa, teniendo en cuenta que: los estímulos muy bajos no provocan adaptaciones, mientras que los estímulos muy elevados pueden provocar lesiones.

CONTINUIDAD: Para generar adaptaciones funcionales es necesario tener una mínima periodicidad de estimulación (es recomendable 3 veces por semana).

PROGRESIÓN: La carga de entrenamiento debe progresar en su magnitud para evitar estancamientos de la adaptación.

Fuente: TenerSalud.com